Una reflexión desde el Gan Or Hajayim sobre la educación infantil como un acompañamiento consciente y respetuoso. A partir de la filosofía Montessori y los valores del judaísmo, el texto invita a reconocer la singularidad de cada niño, su ritmo y su potencial, entendiendo la diversidad como el corazón del aprendizaje y la base para formar una comunidad más humana.