Derechos y obligaciones: hacia un cambio de paradigma
- Moré Eduardo Rudy Esses

- 8 abr 2025
- 3 Min. de lectura
La distinción entre derechos y obligaciones no es simplemente un juego de palabras; es un cambio profundo en la forma en que vemos nuestra relación con los demás, con la sociedad y con el mundo en general. El concepto, presentado por el Dr. Rabino Akiva Tatz, resalta que, aunque derechos y obligaciones estén intrínsecamente conectados, el enfoque en uno u otro puede moldear la naturaleza de las sociedades y las constituciones que las guían. Aunque derechos y obligaciones parecen equivalentes en muchos sentidos, el enfoque cambia profundamente la forma en que las personas entienden su papel en la sociedad.
Los derechos y las obligaciones son dos caras de la misma moneda. Cuando una persona tiene un derecho, esto implica que alguien más tiene la obligación de respetar ese derecho. Por ejemplo, el derecho a la vida implica la obligación de los demás de no cometer homicidio; el derecho a la propiedad implica la obligación de no robar. Este entrelazamiento sugiere que no se puede tener un sistema de derechos sin un sistema paralelo de obligaciones.
Sin embargo, el enfoque que una sociedad elige adoptar —ya sea centrarse en los derechos o en las obligaciones— hace una diferencia fundamental. Centrarse en los derechos coloca al individuo en el centro y se basa en la premisa de lo que uno "merece" recibir o disfrutar.
Por otro lado, centrarse en las obligaciones coloca a la responsabilidad personal en el centro. Se basa en la premisa de lo que uno "debe" dar o contribuir al mundo. Este enfoque puede fomentar una mentalidad de responsabilidad y servicio, donde la prioridad es lo que uno puede aportar en lugar de lo que uno puede recibir.
La mayoría de las constituciones modernas, como la Constitución de los Estados Unidos, la Declaración Universal de los Derechos Humanos y las constituciones de muchas democracias liberales, están fuertemente orientadas hacia la protección de los derechos individuales, por ejemplo: derechos a la libertad, la igualdad, la propiedad, la seguridad y la justicia.
En contraste con el enfoque en los derechos de las constituciones modernas, curiosamente nuestra sagrada Torá, casi nunca (o nunca) menciona los derechos del ser humano o del pueblo judío; se centra en gran medida en las obligaciones del ser humano con sus semejantes y con el mundo en general. La Torá establece un marco moral que se basa en lo que uno debe hacer por los demás, como por ejemplo: amar al prójimo, honrar a los padres, cuidar al extranjero, ser justo en los negocios y respetar la propiedad de los demás. Estas no son meras sugerencias; son mandamientos que guían la conducta del individuo hacia una vida de responsabilidad y contribución al bienestar colectivo.
Por ejemplo, la ley de dejar parte de la cosecha para los pobres y los extranjeros (Vayikrá 19:9-10) no se presenta como un derecho de los necesitados a recibir ayuda, sino como una obligación del propietario a proporcionar esa ayuda. Aunque el resultado es el mismo —los pobres son alimentados—, el enfoque es fundamentalmente diferente. Este enfoque en las obligaciones fomenta una mentalidad de servicio y responsabilidad, donde el dar es una prioridad más que el recibir.
En el colegio Or Hajayim creemos profundamente en nuestra herencia milenaria y en los valores que nos presenta nuestra sagrada Torá. Nuestra intención y nuestro trabajo es formar una sociedad que coloca las obligaciones en el centro de su identidad, una sociedad que valora el bien común por encima del interés individual. Esto no significa sacrificar la libertad individual, sino reconocer que la verdadera libertad solo se puede experimentar cuando existe una responsabilidad mutua y un compromiso con el bienestar de los demás.
Actualmente vivimos en una sociedad inmersa en la tecnología que ha fomentado de manera drástica la gratificación instantánea, lo que dificulta en gran medida la capacidad de esfuerzo y sacrificio, para ser colaboradores activos de nuestra sociedad. Nuestra labor como educadores cada vez se vuelve más relevante. Considero personalmente que gran parte de nuestra misión y nuestra labor en el colegio Or Hajayim es fomentar ese cambio de paradigma hacia el sistema de valores que observamos en la sagrada Torá, en el cual eduquemos a las futuras generaciones a ser importantes aportadores a la sociedad para la construcción de un mundo mejor.
Por: Moré Eduardo Rudy Esses


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